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miércoles, 3 de noviembre de 2021

CRelato, 2Cenicienta, VIIIMolina

La Nueva Cenicienta 


Anastasia era una niña de 17 años, era divertida, soñadora, trabajadora y educada. Tenía una vida normal como cualquier niño o niña de su edad, iba al instituto y lo compaginaba con sus clases de danza y teatro, pues su gran sueño era ser bailarina y actriz. 

Vivía en un pueblo con su padre, su madrastra Mónica y dos hermanastras, Carla y Marta. Llevaban mucho tiempo juntos, la madre de Anastasia murió cuando ella apenas tenía 3 años…


Aparentaban ser una familia feliz, donde rebosaba la alegría y el amor. Pero todo esto cambió tras una trágica noticia, el padre de Anastasia tuvo que coger un vuelo por trabajo hacia Argentina, estando allí tuvo un accidente de coche y murió.

Fue una noticia muy dura para ella e intentó apoyarse en su madrastra, pero fue ahí donde se dió cuenta que algo no iba bien.


Tanto la madrastra como las hermanastras comenzaron a hacerle desprecios a Anastasia y cuando ella necesitaba ayuda no dudaban en negársela, 


Todo esto se agravó cuando un día la madrastra decidió sacar a Anastasia del instituto, diciéndole que hacía falta el dinero en casa y que a sus otras hijas no las sacaría ya que prometían tener un futuro más brillante que ella. Algo que no era así, pues Marta y Carla no querían estudiar, pero su madre las obligaba para que estuviesen por encima de Anastasia.


A la pobre niña no le quedó otra que aceptarlo, dejar sus estudios y comenzar a trabajar en una fábrica de zapatos, por esto también se vio obligada a dejar sus clases de teatro y danza, lo único que la hacía feliz en ese momento de su vida.


Anastasia estaba viviendo una mala época de su vida, no tenía con quien desahogarse pues a sus dos mejores amigas apenas las veía desde que había dejado el instituto, la única manera que tenía para evadirse de su dolor, era bailando. Cuando llegaba del trabajo se encerraba en su habitación y comenzaba a bailar y grabarse con su móvil.


Un día aparecieron sus amigas por casa, daban una gran fiesta en su ciudad y querían que fuese para estar las tres juntas. Su madrastra no la dejaba ir, pero Anastasia la misma noche de la fiesta se escapó y fue a divertirse con sus amigas. Estando allí vio a sus hermanastras entrar por la puerta, por lo que no le quedó otra que irse corriendo a casa, si la veían y se lo decían a su madre sería peor. En el camino a casa se le cayó el móvil del bolsillo, pero no se dió cuenta hasta la mañana siguiente cuando Carla entró gritando a su habitación despertándola, diciéndole que la estaban buscando. 


Al bajar al salón vio a una mujer de pie hablando con Mónica y llevaba su móvil en la mano, no se habían dado cuenta quien era pero Anastasia nada más verla la reconoció, era Isabel una famosa bailarina española. Esta les comentó que había encontrado el móvil en la calle y que para poder dar con su dueña/o entró en la galería del móvil donde vio los bailes de Anastasia. Quedó encantada y le propuso que se fuese con ella a dar clases ya que veía en ella mucho potencial y un futuro brillante. Como era de esperar Mónica se negó y por más que insistió no la dejó irse. 


Anastasia siguió con su dura vida, con la que no era feliz. Pasaron 5 meses y llegó su cumpleaños, cumplía 18 años ya era mayor de edad y ese mismo día decidió cambiar su vida. Contacto con Isabel, quien se seguía acordando de ella, para ver si la oferta que le hizo seguía en pie, no dudó en decirle que sí y Anastasia tampoco dudó en hacer las maletas e irse a Madrid a recibir clases.


Mónica y sus hijas intentaron buscarla y hacer que regresara a casa, pero fue imposible. 

3 años después la madrastra y sus hijas estaban paseando por las calles de Madrid, cuando de momento se encontraron de frente con un gran cartel donde aparecía la foto de Anastasia como la protagonista del prestigioso musical  “La Cenicienta”.




CRelato, 3Gatobotas, VIISoler, Alonso, Sandra; Mateo, Sergio; Mollá, Cristina; Quirant, Carlos.


Y por último añadimos este pequeño relato que hemos elaborado partiendo del listado bibliométrico que habéis podido observar anteriormente. Los elementos han sido incorporados en dicho relato de la manera más aproximada a lo visto en la constelación literaria, pero es posible que alguno aparezca antes o después según lo visto. Esperemos que hayáis podido captar todas y cada una de las referencias, así como las intertextualidades que hay en las obras. 

El relato dice así:

Esta es la historia de un peculiar gato, a quien abandonaron cuando era simplemente un cachorro. Creció en un orfanato donde conoció a uno de sus compañeros de aventuras, Humpty Dumpty, el huevo. Un buen día, Gato salvó a la hija del general del pueblo, por lo que le hicieron entrega de un par de botas y un sombrero. Pero Humpty se sintió traicionado por su compañero y desde entonces sus caminos se separaron.

Nuestro particular Gato con botas emprendió un camino lleno de aventuras, comenzó robando a las personas más ricas que encontró a su paso, con el objetivo de enriquecer a los más pobres. Un día recibió un encargo, matar a un temible ogro y a su asno. Pero esto no sucedió así del todo, ya que, dicho ogro y su asno compartían intereses con nuestro Gato, perjudicar a los más ricos del reino. 

Completando un contrato en el poblado de San Francisco, descubrió que gobernaba un temible ratón malévolo que torturaba a todos los ciudadanos del pueblo, llamado el Gobernador Stuart. Gato, al ver la magnitud de tal enfrentamiento, contactó con su fiel amigo de la infancia, Pelusa ,para que se hiciera cargo de tal injusticia y pusiese fin a esta serie de acontecimientos. 

Tras un largo trayecto, Gato llegó a uno de sus restaurantes favoritos, donde le esperaba un antiguo compañero, Meowth. Se contaron miles de anécdotas que habían pasado a lo largo de sus caminos.

(Meowth) - Cuando nos separamos, me uní a un equipo, son gente maja, pero un poco descuidados, se hacen llamar el Team Rocket.

(Gato) - Increíble, yo conocí a un pintor muy simpático que me pintó como a una de sus chicas francesas. ¡Y participé en una ópera!

(Meowth) - ¡Guau! Vaya, Gato, sin duda hemos vivido muchas aventuras, pero yo quería comentarte un problema que tengo con una buena amiga. 

(Camarero) - ¿Qué van a tomar los señores?

(Gato) - Yo tomaré lasaña, me encanta la lasaña, y la de este sitio es de las mejores. 

(Meowth) - Yo un tazón de leche fresca, por favor. Bueno, Gato, a lo que iba, tengo una amiga, bueno, más que amiga, mi novia. Se llama ratita, muy presumida ella, y hay un gato pardo muy pesado que pretende conquistarla, y quería saber si tú podías hacer algo. 

(Gato) - Cuéntame, ¿qué aspecto tiene ese gato? 

(Meowth) - Es un gato muy alto, negro, con un sombrero de copa realmente feo, a rayas blanco y rojo. 

(Gato) - Está bien, me encargaré de él. Pero después de mi lasaña.

Entonces, Gato emprendió de nuevo otra gran misión. Esa noche fue allá donde se escondía el gato del sombrero, pero al llegar allí no encontró a quien esperaba. Allí se hallaba un gran gato rosado, con una gran sonrisa que le llegaba de oreja a oreja. Éste le contó que el gato que andaba buscando se encontraba más allá de las colinas, a las que solo se podía acceder por el aire. Para lo que iba a necesitar un artilugio que sólo él tenía. Gato le propuso un trato, si le daba uno de esos cacharros, volvería a por él y le daría la oportunidad de tener una vida mejor. Así pues, su nuevo amigo, le hizo entrega del famoso “gorrocoptero”, con el que podría alzar el vuelo y llegar a lo alto de las colinas.

De nuevo, nuestro fiel protagonista se lanzó a cumplir una nueva misión. Tardó un buen rato en cogerle el truco al sombrero volador, pero al fin consiguió llegar a lo alto de las colinas. Allí se vislumbraba una gran mansión caracterizada por una bandera que ondeaba a lo alto con rayas blancas y rojas. Pero Gato no se lo pensó, entró en ella sin ningún miramiento, en busca de su objetivo. 

Una vez dentro de la gran mansión, recorrió cada habitación, cada cuarto, cada rincón de ella, pero no encontró a nadie. Pero durante un segundo, escuchó que en una de las plantas de la mansión hablaba una mujer en un idioma extraño. Gato se acercó sigilosamente y vió como había una chica pronunciando unas palabras en voz alta mientras se levantaba una nube de polvo de colores. Y tras eso apareció un pequeño gato negro de entre la neblina. Al parecer, ese gato que apareció, yacía muerto, en el suelo, y la joven bruja pretendía resucitarlo. Pero, tras ver que no surtía efecto, comenzó a recitar un nuevo hechizo, muy similar a un poema, esta vez, no había polvo levitando. 

Entonces, la bruja se percató de la presencia del Gato con botas, quien miraba atentamente desde la puerta. Al mismo tiempo se oyó un gran aullido procedente de la planta más alta de la mansión. La bruja, atemorizada se transformó mágicamente en una gata y salió despavorida por la ventana, dejando al pequeño gato negro en el suelo, con un pequeño collar que decía “Salem”. Gato, ante la incertidumbre de la situación, siguió el camino de la gata. Una vez abajo, giró la cabeza y vió un gran lobo, levantado sobre sus dos patas traseras, como si fuese una persona. Y corrió lo más rápido que pudo. El Gato con botas persiguió a la gata hasta que llegaron a un lugar seguro, lejos de aquella criatura. Entonces, la gata volvió a transformarse en la joven bruja. 

(Sabrina) - ¿Qué quieres de mi y por qué me estás siguiendo?

(Gato) - Ando buscando a un gran gato con un sombrero rojo y blanco. ¿Tú qué le has hecho a ese pobre gato negro que había en el suelo?

(Sabrina) - Era mi gato, Salem. El malvado gato del sombrero lo mató y yo estaba intentando resucitarlo con mi magia. 

De repente apareció tras ellos un gato enorme, con un gran sombrero de copa blanco y rojo, tras él, un hombre sin camisa y descalzo. 

(Gato del sombrero) - Jamás conseguirás que vuelva, pienso matar a todos los gatos de este reino y ser el único y gran felino del reino.

Entonces, de entre la maleza salió aquel pequeño gato negro, con un aura roja que lo envolvía y los ojos rojos y brillantes. 

(Sabrina) - ¡Salem, eres tú! 

El pequeño gato se posicionó delante de la joven bruja, mientras que el hombre que acompañaba al gato del sombrero comenzó a transformarse en un gran lobo. Así pues, Salem, Gato y la joven bruja unieron fuerzas para luchar contra aquel lobo. Del mismo modo, el gato del sombrero huyó y se escondió tras una gran roca. Con las tres fuerzas unidas, consiguieron derrotar al gran lobo, que se transformó de nuevo en hombre y quedó abatido en el suelo. 

Así, aquellos tres nuevos compañeros de batallas consiguieron arrestar al gato del sombrero que causaba el mal en todo el reino exterminando a todos los gatos. Del mismo modo, la bruja le hizo entrega de todas las riquezas que poseía aquel malvado gato en su mansión. Y Gato cogió tales tesoros y vagó por todos y cada uno de los pueblos del reino repartiendo las riquezas entre todos sus habitantes. 

Y colorín colorado este cuento no se ha acabado.


lunes, 1 de noviembre de 2021

CRelato, 13Reinanieves, IRovira

 Relato literario por el grupo "100 años de Facultad". Hiperenlace para ver:

Genially. (2021, 29 de octubre). Relato literario. 

https://view.genial.ly/617be79ba36e360e0391e925/interactive-content-infografia-basica

Por si este enlace no se pudiera ver correctamente, presentamos en texto a continuación:

Había una vez un rey, el cual tenía forma de león debido a un hechizo. Sus tres hijos, desesperados, ya no sabían qué hacer para curarle. Un día, mientras paseaban apenados por el jardín de palacio, una anciana de ojos vidriosos y de cabello blanco se les acercó.

– Hola chicos, me llamo Gerde y sé que os preocupa la salud de vuestro padre. Creedme cuando os digo que lo único que puede sanarle es la manzana roja. Id a buscarla y que coma de ella si queréis que recupere su forma humana.

– ¿Y dónde podemos conseguirla? – preguntaron a la vez.

– Perdonad mi negativismo pero debo deciros que es muy difícil de encontrar, tanto que hasta ahora nadie ha logrado llegar hasta ella.

– ¡Venga, me voy en seguida a buscarla! – dijo el hermano mayor; Adam, pensando que si sanaba a su padre, sería él quien heredaría la corona.

Entró en la ciénaga, silbó a su acompañante de viaje, Burro, y se adentraron los dos en el bosque. En mitad del camino, tropezaron con una liebre que les hizo frenar en seco.

– ¿A dónde vais? – dijo la liebre con voz seria

– ¿A ti que te importa? ¡Apártate de mi camino, liebre estúpida! 

La liebre se sintió ofendida y los siguió para indicarles el camino, desviándolos hacia las montañas. El hijo del rey se desorientó y se quedó atrapado en un acantilado del que era imposible salir. 

Viendo que su hermano no regresaba, el mediano de los hijos decidió ir a por la manzana roja, deseando convertirse también en el futuro rey.  Siguió la misma ruta a través del bosque y también se vio sorprendido por la curiosa liebre.

– ¿A dónde vas? – le preguntó con su voz seria.

– ¡A ti te lo voy a decir, liebre preguntona! ¡Lárgate y déjame en paz!

La liebre se apartó y, enfadada, le hizo lo mismo que a su hermano: le desvió hacia el profundo acantilado entre las montañas, de donde no pudo escapar.

El hijo menor del rey estaba preocupado por sus hermanos. Los días pasaban, ninguno de los dos había regresado y su padre debía recobrar su forma humana cuanto antes. Sintió que tenía que hacer algo y partió a probar fortuna. La liebre del bosque se cruzó, cómo no, en su camino.

– ¿A dónde vas? – le preguntó con cara de curiosidad.

– Voy en busca de la manzana roja para volver a darle forma humana mi padre, el rey, aunque lo cierto es que no sé a dónde debo dirigirme.

 ¡La liebre se sintió feliz! Al fin le habían tratado con educación. Miró a los ojos al joven y percibió que era un hombre de buen corazón. 

– ¡Yo te ayudaré! Conozco el lugar donde puedes encontrar la manzana roja. Tienes que ir al jardín del castillo encantado porque allí está el árbol que buscas.

– ¡Oh, gracias! Pero… ¿Cómo puedo entrar en el castillo, si como dices, está encantado?

La liebre metió la mano en el bolsillo y sacó unos tacones rojos.

– Ten, esto es para ti. Cuando llegues a la puerta del castillo, ponte los tacones rojos y se abrirá. Tienes que darte prisa en coger la manzana roja del árbol , pues a las doce de la noche las puertas se cerrarán para siempre y, si todavía estás dentro, te convertirás tú en un león. 

El hijo del rey dio las gracias a la liebre por su ayuda y se fundieron en un fuerte abrazo de despedida. Partió muy animado y convencido de que, tarde o temprano, encontraría la manzana roja. Caminó sin descanso durante días y por fin, divisó el castillo encantado.

Cuando estuvo frente a la puerta, hizo lo que la liebre le había indicado. Se puso los tacones rojos la enorme puerta se abrió. Entró en el castillo y al llegar a las puertas del gran salón, las derribó. Allí, sentada, estaba una hermosa princesa de ojos tristes. Tiana, como así se llamaba,  llevaba mucho tiempo encerrada por un malvado encantamiento.

– ¡Oh, gracias por liberarme! ¡Eres mi heroe! – dijo besándole en los labios – Imagino que vienes a buscar la manzana roja ¡Corre, no te queda mucho tiempo! Ve hacia el árbol que hay en el jardín, junto a las arenas movedizas. Yo te esperaré aquí. Si vuelves a buscarme antes de un año, seré tu esposa sino moriré.

El muchacho la besó y salió de allí ¡Se había enamorado a primera vista! Recorrió a toda prisa el jardín y…  ¡Sí, allí estaba el ansiado árbol! Llenó un cesto con manzanas rojas y salió a la carrera hacia la puerta. Faltaban segundos para las doce de la noche y justo cuando cruzó la frontera, la inmensa puerta se cerró a sus espaldas.

Ya de vuelta por el bosque, la liebre apareció de nuevo ante él. El joven volvió a mostrarle su profundo agradecimiento.

– ¡Hola, amiga! ¡Gracias a tus consejos he encontrado el árbol de las manzanas rojas! Voy a llevárselas a mi padre.

– ¡Estupendo! ¡Me alegro mucho por ti! 

Pero de repente, el joven bajó la cabeza y su cara se nubló de tristeza. 

– Mi única pena ahora es saber dónde están mis hermanos…

– ¡A tus hermanos les he dado un buen merecido! Se comportaron como unos maleducados y egoístas. Espero que hayan aprendido la lección. Les condené a quedarse atrapados en los acantilados de las montañas, pero al final me dieron pena y les dejé libres. Les encontrarás a pocos kilómetros de aquí, pero ándate con ojo ¡No me fio de ellos!

– Eres muy generoso… ¡Gracias, amiga! ¡Hasta siempre!

Reanudó el trayecto y tal y como le había dicho la liebre, encontró a sus hermanos vagando por el bosque. Los tres juntos, regresaron al castillo. Allí se encontraron una escena muy triste: su padre estaba a punto de saltar de la torre, no podía aguantar más siendo un león.

 ¡No había tiempo que perder! El hermano pequeño corrió a darle la manzana roja. En cuanto se la comió, el rey recuperó su forma humana. Abrazó a sus hijos y se fueron a cenar los 4 felices y sabiendo que su padre había logrado volver a su forma humana gracias a su esfuerzo.

 Esa noche, la familia al completo se reunió en torno al lago. El pequeño de los hermanos aprovechó el momento para relatar todo lo que le había sucedido. Les contó la historia de la liebre, del castillo embrujado y de cómo había liberado de su encantamiento a la princesa Tiana. Al final, les comunicó que debía volver a por ella, pues le esperaba impaciente para convertirse en su esposa.

Sus dos hermanos mayores se morían de envidia. Gracias a él, su padre estaba curado y encima se había ganado el amor de una hermosa heredera. Cada uno por su lado, decidieron adelantarse a su hermano. Querían llegar al castillo cuanto antes y conseguir que la princesa se casara con ellos. 

Mientras tanto, ella aguardaba nerviosa al hijo pequeño del rey. Mandó a sus criados poner una alfombra de oro desde el bosque hasta la entrada de palacio y avisó a los guardianes que sólo dejaran pasar al caballero que viniera caminando por el centro de la alfombra.

 El primero que llegó fue el hermano mayor, que al ver la alfombra de oro, se apartó y dio un rodeo para no estropearla. Los soldados le prohibieron entrar.

 Una hora después llegó el hermano mediano. Al ver la alfombra de oro, temió mancharla de barro y prefirió acceder al palacio por un camino alternativo. Los soldados tampoco le dejaron pasar.

 Por último, apareció el pequeño. Desde lejos, vio a la princesa en la ventana y fue tan grande su emoción, que cruzó veloz la alfombra de oro. Ni siquiera miró al suelo, pues lo único que deseaba era rescatarla y llevársela con él. Los soldados abrieron la puerta a su paso y la princesa le recibió con un largo beso de amor.

 Y así termina la historia del joven valiente de buen corazón que, con la ayuda de una liebre del bosque, devolvió la forma humana a su padre, encontró a la mujer de sus sueños y se convirtió en el nuevo rey.


Referencias e intertextos con la constelación multimodal:

“Había una vez un rey, el cual tenía forma de león debido a un hechizo.”, aquí se hace referencia al león de las Crónicas de Narnia, así como al hechizo de Shrek que le hace cambiar su apariencia debido a dicho hechizo.

“– Hola chicos, me llamo Gerde y sé que os preocupa la salud de vuestro padre. Creedme cuando os digo que lo único que puede sanarle es la manzana roja.” , aquí hacemos referencia con el nombre de Gerde a la hechicera que aparece en Memorias de Idhún, así como a la manzana roja que aparece en Blancanieves.

“– ¡Venga, me voy en seguida a buscarla! – dijo el hermano mayor; Adam, pensando que si sanaba a su padre, sería él quien heredaría la corona.”, aquí hacemos referencia al príncipe de la Cenicienta llamado Adam.

“Entró en la ciénaga, silbó a su acompañante de viaje, Burro, y se adentraron los dos en el bosque. En mitad del camino, tropezaron con una liebre que les hizo frenar en seco.”, aquí se hace referencia a la ciénaga y a Burro de la película Shrek, además de a la liebre que aparece en Adivina cuánto te quiero.

“La liebre metió la mano en el bolsillo y sacó unos tacones rojos.”, aquí hacemos referencia a los tacones rojos que aparecen en el Mago de Oz.

“…pues a las doce de la noche las puertas se cerrarán para siempre y, si todavía estás dentro, te convertirás tú en un león.”, aquí hacemos referencia al hechizo que ocurre a partir de las 12 de la noche y que transforma a la Cenicienta.

“Allí, sentada, estaba una hermosa princesa de ojos tristes. Tiana, como así se llamaba,  llevaba mucho tiempo encerrada por un malvado encantamiento.”, aquí se hace referencia a Tiana, protagonista de la Princesa y el Sapo.

“Yo te esperaré aquí. Si vuelves a buscarme antes de un año, seré tu esposa sino moriré.”, aquí hacemos referencia a la Sirenita puesto que si el príncipe no se casaba con ella, moriría.



 Relato audiovidual por el grupo "100 años de Facultad". Hiperenlace para ver:

Candela, J. P. M. (2021, 19 octubre). Relato audivisual [Vídeo]. YouTube. 

https://www.youtube.com/watch?v=xVgz1MmwoQY&feature=youtu.be


Por si este enlace no se pudiera ver correctamente, presentamos en texto a continuación:


Érase una vez, en un pueblo muy lejano, vivía una princesa amante de los animales. Como no le gustaba vivir en palacio, alquiló una casita en el centro que compartía con su ratón, Gero, y su perrito, Señor Tumnus. Fiona, que así se llamaba, estaba muy preocupada porque su perrito llevaba dos días desaparecido. Así que una mañana lluviosa partió en su búsqueda.


Comenzó por el pueblo, no lo encontró, después volvió a su antigua casa (el palacio real) y no lo halló, así que marchó al bosque. Sobre unas hierbas frescas estaba el Señor Tumnus en lo que parecía ser un sueño profundo. Quizá llevaba allí todo el tiempo. Preocupada por el bienestar de su amigo intentó despertarlo, pero fue en vano. Fiona cogió a su amigo y lo llevó a casa. Pidió a Gero que cuidara del Señor Tumnus mientras ella comenzaría su viaje a ciudad Esmeralda para encontrar remedio y salvar a su perrito.


Ese mismo día partía hacia Esmeralda donde halló a Sora, el boticario. Fiona le explicó lo ocurrido; posiblemente era veneno de sapo. Sora dio entonces a la chica unas instrucciones para buscar los ingredientes para fabricar el antídoto que salvaría la vida de su amigo.


Ella debía buscar en el bosque retorcido una rosa que crecía dentro de una urna de cristal y, además, una flor azul de espinas rojas. Después, debería marchar hacia Copenhague para conseguir escamas de pez y, por último, iría a la torre del castillo para conseguir un pelo rubio de dos metros.


Para ayudarla en su odisea, Sora le dio un anillo con una serpiente el cual le indicaría el camino. También una llave, que según el boticario le haría falta.


Fiona comenzó su viaje. El anillo le marcaba la dirección a modo de brújula. En ese momento vio mariposas con sus preciosas alas y Fiona se quedó prendada de ella. La más bella se posó sobre un cristal: ¡era la primera flor! Nerviosa y llena de alegría comenzó a cantar: -ay ho, ay jo, yo voy a rescatar, a  mi perrito a mi perrito, ay ho, ay ho-.  Ahora tocaba la segunda flor: -flor azul espinas rojas flor azul espinas rojas, ¡esto sería más fácil si no fuera daltónica!-. El anillo le marcaba ahora en dirección contraria, Dinamarca. Era un país muy bello pero frío. Fiona se encontró con una danesa quejándose por el mal tiempo - el frío a mi nunca me molestó- fue la respuesta de nuestra protagonista.


Se dirigió hacia el puerto donde vio a una preciosa chica pez tomando el sol. Fue muy amable y enseguida se hicieron amigas. La sirenita contó que sufría mucho por amor porque llevaba siglos esperando a su chico, quien no regresaba. Ella le entregó a Fiona una de sus escamas para que así la recordara. Nada más tocar la escama, el anillo volvió a darle una nueva dirección: la torre del castillo.


Apresuradamente se dirigió hacia ella. Por suerte, encontró una escaleras para acceder a las alturas, pero una vez allí, un nuevo reto la aguardaba: la puerta de la cámara estaba cerrada. Recordó entonces la llave que Sora le había entregado. Por fin podía entrar. Allí se encontraba el pelo largo y rubio.


Contenta y bailando, retomó hacia Esmeralda donde Sora preparó el antídoto para el Señor Tumnus. Solo quedaba dárselo a su perro y que este se curara y despertara.


Regresó a casa y se lo dio a su perrito. Tumnus despertó casi de inmediato y miró a Fiona con el amor más grande que puede existir en este mundo. Por la alegría, Fiona comenzó a cantar: esto es amooor del bueno, esto es amooor, lo séééé.


Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.


Referencias e intertextos con la constelación multimodal:

“alquiló una casita en el centro que compartía con su ratón, Gero”. Gero es el nombre acortado del ratoncito Gerónimo Stilton.


“, y su perrito, Señor Tumnus.” Hace referencia al libro de Las Crónicas de Narnia: El León, La Bruja y El Armario. Uno de los protagonistas secundarios y amigo de Lucy Pevensie.


Fiona, que así se llamaba,” “después volvió a su antigua casa (el palacio real)” Fiona es la protagonista de la película de Shrek, y en el cuento sigue siendo una princesa, por ese motivo se comenta como palacio real.


“mientras ella comenzaría su viaje a ciudad Esmeralda para encontrar remedio y salvar a su perrito.” Ciudad Esmeralda es como se llama la ciudad de Mago de Oz.

“Ese mismo día partía hacia Esmeralda donde halló a Sora, el boticario.” Sora es el nombre del protagonista del videojuego de Kingdom Hearts.


 “Fiona le explicó lo ocurrido; posiblemente era veneno de sapo” se hace referencia al cuento La Princesa y el Sapo.


“bosque retorcido una rosa que crecía dentro de una urna de cristal” en La Bella y la Bestia encontramos esa flor dentro de una urna de cristal.


“además, una flor azul de espinas rojas.” La flor azul de espinas rojas es una flor que debe buscar Asno en la película de Shrek. 


debería marchar hacia Copenhague para conseguir escamas de pez” aquí se hace referencia a la escultura de La Sirenita que hay en Copenhague.


iría a la torre del castillo para conseguir un pelo rubio de dos metros.” intertexto con el cuento de Rapunzel.


Sora le dio un anillo con una serpiente el cual le indicaría el camino” en Memorias de Idhún Kirtash le regala a Victoria su anillo llamado Shiskatchegg (ojo de la serpiente) que la ayuda durante su historia.


También una llave, que según el boticario le haría falta.” referencia a la llave que Sora lleva siempre consigo.


vio mariposas con sus preciosas alas y Fiona se quedó prendada de ella.” Intertexto con Orejas de Mariposa.


Nerviosa y llena de alegría comenzó a cantar: -ay ho, ay jo, yo voy a rescatar, a  mi perrito a mi perrito, ay ho, ay ho-.” parte de la letra que cantan los Siete enanitos de Blancanieves


Ahora tocaba la segunda flor: -flor azul espinas rojas flor azul espinas rojas, ¡esto sería más fácil si no fuera daltónica!-” Asno de la película de Shrek comenta de forma literal esa frase.


“danesa quejándose por el mal tiempo - el frío a mi nunca me molestó- fue la respuesta de nuestra protagonista.” parte de la canción “Suéltalo” de la película de Frozen, el Reino de Hielo.


“La sirenita contó que sufría mucho por amor porque llevaba siglos esperando a su chico, quien no regresaba” referencia al cuento clásico de La Sirenita en el cual nunca recibió el amor de su amado.


“Por la alegría, Fiona comenzó a cantar: esto es amooor del bueno, esto es amooor, lo séééé.” Parte de la canción de “Eso es amor” de la película Encantada.


sábado, 30 de octubre de 2021

CRelato, 4Trescerditos, VVela

 El relato literario de 'Los tres cerditos' es el siguiente: 

Había una vez, en una ciudad muy lejana vivía el señor Wolf (1). Toda la gente lo conocía por ser muy apuesto, joven, alto (1), millonario y bastante peludo (1). Estuvo muchos años trabajando en un prestigioso banco hasta que consiguió montar su propio negocio, sus contactos consiguieron que su negocio se hiciera famoso en menos de un año. Tras dos años trabajando y sacrificándose (2) logró llegar al millón de euros, pero Wolf empezó a notar como mucha gente se le acercaba por interés, también notó cierta tensión con otras personas por la envidia que le tenían debido a cosas como, por ejemplo, que con tan solo 23 años se compró una casa situada en la zona más lujosa de la localidad.


Una mañana, mientras estaba en una reunión, se encontró entre sus cosas una carta que decía “entraré, entraré y con todo lo tuyo me quedaré” (3). -¡Santo cielo! (4)-Gritó él. Después de leer la carta se quedó pálido e intentó averiguar de dónde provenía y pensó en quién se la podía haber mandado.


Años antes de todo aquello, tres amigos se reencuentran en la ciudad de Egipto (5) acuerdan montar una banda urbana en la que deciden ponerse motes, Morci, Buti y Chori (6); ganaron mucho dinero con tan solo dos atracos (7) y siguieron planeándolos en otras ciudades. Morci y su banda, vieron en el telediario que al señor Wolf le concedieron un premio con renombre por haber sido el empresario que más dinero había ganado a lo largo del año. Enseguida, empezaron a idear un plan para robarle todo lo que con tanto esfuerzo y dedicación le había costado obtener (8). Le mandaron varias cartas y mensajes anónimos con letras recortadas de revista, pero decidieron esperar un tiempo para que se pensara que no tenía que darle importancia, mientras, los tres ladronzuelos trazaron un plan perfecto teniendo en cuenta sus horarios y esperaron a que estuviera solo en su casa.


Era una noche fría, de un invierno muy duro (9) en la que los tres ladrones decidieron poner en marcha su plan. Cuando Wolf llegó a casa tras una dura jornada en el trabajo, se encontró con que en la pared de la entrada había colgada una estatua de un oso con gesto serio (10) que nunca antes había visto, se asustó pero no le dio tiempo a llamar a la policía.  De repente, la radio se encendió, se escuchó una melodía que decía con voz escalofriante “un, dos, tres, los tres cerditos, un, dos, tres, queremos ser ricos” (11). Sonó dos veces, llamaron a la puerta y dijeron “ya estamos aquí” (12), colocaron inhibidores, se pusieron máscaras y entraron a la casa.


Cuando entraron, Wolf empezó a cantar, “quién teme al ladrón, al ladrón, al ladrón” (13). Tenían tan controlados los movimientos que Wolf iba a realizar que unas horas más tarde se hicieron con todas sus cuentas. Los cerditos se fueron felices y comieron perdices (14), pero no por mucho tiempo...


1.Wiesner, D. (2012). Los tres cerditos (1.a ed.). Juventud.

 

2.  Los tres cerditos (1.a ed.). (1982). Ediciones Laida.

 

3. Trivizas, E. (2013). Los tres lobitos y el cochino feroz (1.a ed.). Ediciones Ekaré.

 

4. Smallman, S. (2021). La ovejita que vino a cenar (13.a ed.). Beascoa.

 

5. Capdevila, R. (1995). Las tres mellizas. (1ª edición). Planeta.

6Los tres cerditos (1.a ed.). (1982). Ediciones Laida.

 

7. Williamson, K. (2018-2020) Tell me a story. [Serie de televisión]. Kapital Entertaintment.


8. Stehr, F. (2001). Las tres cerditas (1.a ed.). Corimbo.

 

9. King, S. (2013). El resplandor. Debolsillo.

 

10. Eudave, C., & Muñiz, J. (2015). Papá Oso (2.a ed.). A BUEN PASO.

 

11. Capdevila, R. (1995). Las tres mellizas. (1ª edición). Planeta.

 

12. King, S. (2013). El resplandor. Debolsillo.

 

13Los tres cerditos (1.a ed.). (1982). Ediciones Laida.

 

14. Adamson, A. (Director). (2001). Shrek. [Film]. DreamsWorks Animation.

 

 

 

A parte del relato literario hemos diseñado un relato audiovisual que cuenta la continuación de la vida de los personajes del relato comentado con anterioridad. El enlace del vídeo es el siguiente:  https://youtu.be/6MOxYf18j1w


3Relato, 8Sirenita, VISoler, Laura Císcar Blasco, Isabel Comes Guardiola, Inma Pérez Rodes

Relato literario “Mi nombre es Ariel y soy la sirenita. Mi padre es el rey Tritón, un dios griego del mar, y tengo 6 hermanas. Todos vivimos...